julio de 2017

NO TE CONFORMES. NUEVO LASER VAGINAL PARA LA MENOPAUSIA Y LA INCONTINENCIA URINARIA

equipo-Gine

Tras los partos, en la premenopausia y menopausia, las paredes de la vagina pierden grosor, elasticidad y el suelo pélvico se relaja. Esto se llama síndrome genitourinario.
Con estos cambios, las mujeres podemos sufrir 2 tipos de problemas:

1- Incontinencia Urinaria
Con los partos y el paso de los años el suelo pélvico se debilita, pierde fuerza y consistencia.
Por causa de esta pérdida de fuerza, cuando tienes ganas de orinar y haces un pequeño esfuerzo físico como hacer deporte, caminar, toser o reír, se producen escapes de orina involuntarios.
Esto te obliga a llevar siempre un salva slip o una compresa, dependiendo del grado de severidad.
Las soluciones que existen son ejercicios de suelo pélvico, bolas chinas, sesiones de rehabilitación, etc.

2- Con la menopausia envejece la pared de la vagina y se produce una atrofia vaginal.
Hay una falta de lubricación que trae consigo que las relaciones sexuales sean molestas e incluso dolorosas en la penetración. También puedes sentir heridas o pequeños sangrados vaginales, especialmente después del coito. La sequedad vaginal o falta de lubricación:
Te obliga a ponerte cremas diariamente porque notas una sensación molesta de tirantez.
Te produce dolor en las relaciones sexuales.

Las tratamientos que hay son los lubricantes vaginales y tratamientos hormonales.

En Dermitek tenemos un tratamiento pionero que ayuda a las mujeres con este tipo de problemas. Se trata de un láser fraccionado de CO2.

Láser que hemos seleccionado después de valorar 5 láseres diferentes. Nos avala el hecho de ser pioneras del conocimiento y experiencia en el uso de este láser en el campo del rejuvenecimiento facial y tratamiento de enfermedades dermatológicas.

CÓMO TE PUEDE AYUDAR UN LASER INTRAVAGINAL

El tratamiento con láser CO2 fraccionado Femtouch te ayudará a:
Estimular la creación de nuevo colágeno, engruesa y refuerza la pared vaginal, aumentando así la elasticidad. Esto permite sostener mejor la uretra y mejorar el control urinario. No tendrás tanta urgencia de ir al baño, porque podrás aguantar más.
Aumentar la lubricación vaginal. Mejora la sequedad y el dolor durante las relaciones sexuales.

¿En qué consiste el tratamiento?
Durante el tratamiento ambulatorio, la doctora insertará y moverá un aplicador esterilizado a lo largo de las paredes vaginales en un movimiento hacia afuera, aplicando el láser en un patrón de 360º sobre el tejido vaginal, lo que garantiza que toda el área esté cubierta y tratada.
Todo el procedimiento se realiza en apenas unos 7 minutos.
Con este tratamiento no necesitas cuidados posteriores.

¿Duele?
No. Solamente percibirás una ligera vibración pero es muy suave. Para que estés más tranquila, te puedes aplicar una crema anestésica antes del tratamiento.
Es normal que pienses que te pueda doler, pero el tratamiento no es para nada doloroso, ni siquiera a la hora de introducir el aplicador.
Las doctoras te realizarán el tratamiento con suma delicadeza para que no notes dolor en ningún momento.

¿Cuántas sesiones son necesarias?
Se precisan 3-4 sesiones para lograr un resultado óptimo, aunque muchas mujeres empiezan a notar mejoría tras la primera o segunda sesión.
El intervalo entre sesiones es de 2- 4 semanas y los resultados definitivos se alcanzarán a los 3 meses de realizado el tratamiento.

¿Quién me realizará el tratamiento?
Somos un equipo de médicas en el que hay 3 dermatólogas y una enfermera, quienes llevan trabajando desde 1.998 con láseres y son especialistas en la piel y zona genital (lesiones de piel diversas tales como condilomas, verrugas, eccemas, liquen escleroatrófico, etc.).

Dar el salto a los tratamientos ginecológicos es una progresión natural dada nuestra experiencia en el manejo de láseres aplicados a la piel y genitales.

ESTOS SON COMENTARIOS DE NUESTRAS PACIENTES QUE NOS MOTIVAN A SEGUIR:

“La mejoría para mí ha sido espectacular.”

Yo ahora mismo me considero hasta diferente. Me apetece salir, me apetece estar con amigas.
Últimamente había llegado a un grado que no ya podía estar con la gente, no podía seguir a mis amigas. Iban a un paso que yo no me lo podía permitir. Y como me daba vergüenza decirles mi problema, al final he terminado saliendo con mi familia. Mi familia sí sabía mi problema y se amoldaban a mí.
Llega un momento que por ejemplo, iba a bajar una cuesta y ya no sabía cómo ponerme, de qué postura ponerme, cómo contraerme para que la pérdida fuese menor.
Si tenía que hacer compras, tres cuartos de lo mismo. Cogía las bolsas y ya sabía que iba a tener pérdidas. Son un montón de momentos que van surgiendo poco a poco. Y te vas dando cuenta que cada vez son más las cosas que no puedes hacer.
Con el láser desde el principio empecé con pequeñas mejorías en el día a día. Ahora mismo estoy encantada. Con mucha ilusión con esta segunda sesión.
A veces la gente pensaba de mí que era un poco rara, porque hacía otras cosas que los demás no hacían. Te vas amoldando. Al principio lo ves como una tontería que les pasa a todas. La gente solo lo comenta cuando es algo que les pasa en el momento en que tosen. El toser lo reconocen. Pero ninguna pasa de ahí.
Isabel R. (61 años)

“Solo llevo 1 sesión y noto un poco más de flujo, ha disminuido un poco el dolor en las relaciones sexuales y aguanto más la orina.”

Tuve una lesión en el pecho y me dieron medicación que me quitó la regla. Uno de los efectos inmediatos fue la sequedad vaginal.
Esto me provoca mucho dolor en la exploración ginecológica y mucho dolor en las relaciones sexuales.
Un dolor que hace que evite las relaciones, porque es más que doloroso, es lo siguiente al dolor.
Hasta ahora usaba lubricantes y óvulos vaginales. Estaba harta de los óvulos y de las cremas. También usaba dilatadores para ver si mejoraba un poco. No conseguía nada definitivo y estaba desesperada. Yo pensaba que esto no iba a tener solución.
Confío mucho en vosotras y por eso he venido.
Estoy muy contenta con estos progresos que estoy teniendo.
Pilar G. (54 años)