Cómo quitar tatuajes con láser

Eliminación de un tatuaje, tras 5 y 9 sesiones

Eliminación de un tatuaje, tras 5 y 9 sesiones

Esta posibilidad, tan conocida por los dermatólogos, es todavía ignorada por muchas personas que desean hacer desaparece, por las razones que sea, un tatuaje que llevan en su cuerpo. Como dermatóloga, en mi trabajo diario me encuentro frecuentemente con esta situación y, en la gran mayoría de los casos, los tatuajes pueden ser eliminados sin demasiadas complicaciones mediante láseres Q-Switch.

En Dermitek, ya hemos superado la cifra de 150 pacientes atendidos, con más de 750 sesiones realizadas, por lo que tenemos una experiencia muy considerable en este ámbito.

Y es que para muchas personas, la eliminación de sus tatuajes acaba siendo un verdadero quebradero de cabeza. Afortunadamente, la utilización de láseres Q-Switch (quality factor switch, en inglés) está reemplazando a las intervenciones quirúrgicas y a la dermoabrasión para la eliminación de tatuajes no deseados. Gracias a los últimos avances registrados en el desarrollo de la tecnología láser, la mayor parte de los tatuajes pueden ser eliminados actualmente mediante esta técnica no invasiva.

Así se evita a los pacientes los inconvenientes derivados de someterse a una intervención quirúrgica de resección de la epidermis tatuada y, en muchos casos, tener que plantearse la realización de un injerto con tejido autólogo con el que rellenar la piel retirada.

Las sesiones necesarias para eliminar los tatuajes se ven condicionadas en muchas ocasiones por el color e intensidad del color empleado y por el tipo de tatuaje de que se trate. Así, mientras los tatuajes realizados por personas aficionadas se suelen eliminar en unas 2 ó 3 sesiones, los tatuajes profesionales pueden requerir un mayor número que normalmente suele rondar sobre las 10 sesiones.

Para aquellos que no lo conocen, la dermoabrasión es una técnica en la que principalmente se emplean láseres quirúrgicos, mucho más agresivos que los Q-switch (QS) y que, literalmente, queman la piel que soporta el tatuaje. En la mayoría de los casos, estas intervenciones invasivas dejan secuelas en forma de cicatrices más o menos visibles.

En el láser QS, la energía emitida por el láser en cada pulso es absorbida por las células de la piel cargadas de pigmento. Esta acción provoca una reacción térmica que, unida a la propia acción de las ondas del láser, facilita la salida de los pigmentos de las células donde están almacenados. De este modo, los pigmentos son eliminados finalmente por el sistema linfático y a través de la circulación de la sangre.

Es precisamente este fenómeno, la migración de los pigmentos por el sistema linfático hacia los ganglios regionales y por la propia circulación sanguínea, el responsable de que los tatuajes se aclaren con el tiempo, especialmente, las tintas negras y oscuras y sus contornos pierdan definición y se hagan más difusos.

No obstante, debido a los infinitos colores de tinta, variada composición de los pigmentos utilizados y los diferentes tipos de tatuajes aplicados, la respuesta al láser no es uniforme y las sesiones necesarias varían entre las 5 y las 10, dependiendo de cada caso.

Dentro del los láseres Q-switch existen diversas variantes, como pueden ser el de rubí, el de neodimio YAG o el de alejandrita. La ventaja de este último tipo estriba en su habilidad para producir menor destrucción tisular, por lo que es ideal para quitar colores oscuros como el negro o el azul, y algún tono de verde. Sin embargo, otros colores como el rojo, el azul claro y el amarillo, muestran más dificultad para ser eliminados, especialmente este último.

El láser trabaja aclarando progresivamente la zona, que normalmente acaba recuperando su tono natural de piel en unos pocos meses. El riesgo de que se produzca una cicatriz con estos tipos de láseres es muy bajo. Además, en aquellos casos en los que es recomendable, el tratamiento se complementa con un proceso posterior de cuidados pautado por el médico.

También merece la pena recordar que el personal médico puede realizar pequeños tatuajes para marcar puertos para radiación o colocación de catéteres. Aparecen con un color gris o negro azulado, con un diámetro de 1 a 3 mm. En Dermitek hemos suscrito un convenio con la Asociación de Cáncer de Mama de Bizkaia (ACAMBi) gracias al cual se eliminan gratuitamente dichos tatuajes a las mujeres miembros de esta asociación de pacientes.

1 comentario

  1. Nerea
    22 de marzo de 2012, 10:48

    Tengo un tatuaje que quiero quitarme. Me gustaría que me diesen cita en su clínica para tratar este tema.
    Un saludo.
    Nerea Troyano
    686 479 089

Deja un comentario

Al enviar un comentario usted otorga una licencia perpetua de reproducir sus palabras, su nombre y su sitio web. Los comentarios inapropiados serán eliminados por el administrador.

Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del RSS 2.0